Yo Soy Prosperando - El blog de Milciades
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Imagina que está en medio de una piscina, no sabe nadar y empieza hundirse. Hace todo tipo de movimiento con el esfuerzo de mantenerse a flote, pero por más que lo intente, se sumerge, hasta que finalmente sus pies tocan el fondo. Entonces se da cuenta que ha llegado al mejor lugar para volver a surgir: el suelo.

Cuando las cosas se punen peor, aparece la oportunidad de volver a flote. Porque estando en el suelo, solo hay una dirección hacia donde ir; hacia arriba.

Pero, cuando los problemas abruman y nos sentimos ahogar, difícilmente tenemos la claridad mental para entender que “lo peor que nos pudo pasar en la vida” represente la puerta abierta a una nueva oportunidad.

¿Cómo aplicar este proceso en la vida? ¿Cómo transformar un problema en oportunidad? Y ¿Cómo evitar que una situación nos condene a un fracaso permanente? Porque todos tenemos situaciones, que llamamos problemas, a todos nos toca naufragar en algún momento de la vida, todos necesitamos en algún momento patear el suelo y volver a empezar.

Es necesario perdonar el pasado para mirar el futuro con esperanza

Los problemas te preparan para cosas grandes

El Dr. Lair Ribeiro menciona en uno de sus audios: “El 85% de las personas que lograron grandes éxitos en sus vidas, tuvieron una infancia difícil o experimentaron grandes dificultades en algún tramo de su vida”.

Si usted cree que no ha llegado al nivel de éxito que desearía, quizás esté necesitando una buena dosis de problemas. Muchas veces renunciamos a ir en pos de los grandes éxitos, por temor a tener que enfrentar grandes dificultades.

Decidimos, consciente o inconscientemente, permanecer en nuestra zona de confort, en la monotonía de una vida mediocre, en vez de tomar riesgos y enfrentar lo desconocido, en vez de arriesgar lo que hayamos logrado hasta el presente y con lo cual nos conformamos.

Miles de historias ilustran este punto: Steve Jobs, Walt Disney, Ronaldiño, Johnny  Deep, DiCaprio, Silvester Stalonne, Beethoven, Elvis Presley, John Lennon, Albert Einstein, Henry Ford, Thomas Edison, Soichiro Honda, y otros cientos de millonarios y personas de éxito mundial.

T. H. Ecker escribe: “El secreto del éxito no es tratar de evitar los problemas, ni deshacerte de ellos; tampoco acobardarte de ellos. El secreto es crecer tú de forma que seas más grande que cualquier problema”.

¿Eres helecho o bambú?

Cuanta la historia de un hombre que estaba a punto de darse por vencido y renunciar al sueño de su vida. Fue al bosque a reclamar a Dios, y esta fue la conversación con él:

“Dios, dame una razón para no renunciar, dijo el hombre. ¿Ves el helecho y el bambú? – respondió Dios. Sí, respondió el hombre.

Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, - dijo Dios- las cuidé muy bien, le di luz, agua, y todo lo necesario. El helecho creció rápido, su verde brillante cubría el suelo. Pero todo el primer año no salió nada del bambú, pero no renuncié a él.

El segundo año, el helecho salió más brillante aun, pero nada del bambú. Así pasaron cinco años, y cada año, el helecho crecía y su verde brillaba por el bosque maravillosamente, pero el bambú nunca salió. Pero no renuncié al bambú, dijo Dios.

Al sexto año, salió el helecho, pero también salió el bambú, pequeñito e insignificante, pero en tan solo 6 meses creció más de 20 metros de altura.

Durante los 6 años el bambú creció bajo la tierra, echando raíces, y esas raíces se hicieron muy fuertes y le dieron lo necesario para sobrevivir, porque “no le daría a ninguna de mis creaciones un reto que no pudiera sobrellevar”

Cuando luchas enfrentando tus dificultades, estás creciendo por dentro y haciéndote fuerte, y así como no renuncie al bambú no renunciaría a ti.

El bambú y el helecho tenían propósitos diferentes, en cambio, ambos son importantes para la belleza y equilibrio del bosque”

Igual en la vida, las dificultades que nos tocan superar nos hacen crecer y ser fuertes para estar listos para los grandes retos. Cuando valoramos el proceso que hemos vivido, estamos listos para grandes historias.

Cómo modificar el pasado en el presente

Cuando pensamos en el tiempo lineal, pensamos que el pasado crea el presente, y el presente crea el futuro. Y que nada podemos hacer respecto al pasado.

Esta forma de pensar nos obliga aceptar una especie de determinismo, por cuanto que no podemos hacer nada para cambiar nuestro pasado y sólo nos resta soportar sus consecuencias en el presente, y en el futuro inclusive.

Sin embargo, podemos recrear el pasado, asignando a las cosas que vivimos un significado diferente. Cambiando la interpretación que tenemos de nuestro pasado, cambia la emoción y los sentimientos que tenemos hacia él.

Para ver una oportunidad en las penurias que hayamos vivido por largo tiempo, o en la gran dificultad que acabamos de experimentar, lo primero que necesitamos es dejar de verlo como una catástrofe y desde el punto de vista de víctima. Debemos buscar intencionalmente el lado positivo a la situación.

Si miramos las cosas como “lo peor que nos pudo pasar en la vida”, nos lamentamos de que las cosas no hayan sido diferentes, buscamos culpables, generamos en nosotros un sentimiento de frustración, rabia, ira, lástima por nosotros mismo, culpabilidad, etc.

Estos sentimientos nos impiden tocar fondo y hallar el suelo firme para empezar de nuevo.

Solamente el perdón puede liberar nuevamente el potencial y la oportunidad de un futuro mejor: “antes que un acto de amor, el perdón es un acto de inteligencia”. Se libera del pasado cuando perdona, y se libera el potencial para construir el futuro.

Cómo el futuro puede modificar el presente

No solo podemos modificar el pasado en el presente, cambiando el significado a las experiencias que hayamos vivido. También podemos modificar el presente proyectando el futuro.

¿De qué manera?

Estableciendo meta.

Cuando tenemos una meta, influye grandemente en el presente. Si la meta es un viaje el fin de año, nos emocionamos desde que establecemos la meta, compramos cosas para el viaje, planeamos los lugares por donde pasar y las experiencias que vamos a vivir. Estamos más felices anticipando lo que vamos a vivir que cuando lo estemos viviendo realmente.

Cuando carecemos de metas, nuestro presente se vuelve insignificante. No hay mucha emoción, y por mejor que lo estemos pasando, si no estamos proyectando algo más, muy pronto nos aburrimos.

Si siente que su vida es algo tediosa, aburrida, monótona, últimamente; pues le acabo de dar una buena idea: hurga entre las cosas que más le gusta y tiene más significado para usted, y establece una meta que le gustaría lograr en esas áreas.

Por lo general, cuando acaba de experimentar un gran problema, el verdadero problema realmente es precisamente esto: todas sus metas quedan apañados por la dificultad.

Es decir, el problema que tuvo le aleja considerablemente de sus metas.

¿Cuál es la solución más inteligente?

Nuevas metas. Si no es capaz de volver a establecer nuevas metas y moverse detrás de nuevos objetivos, no podrá salir a flote.

La importancia de la meta para convertir el problema en oportunidad

Crear metas es doblemente importante: hace que los días se vuelvan más interesantes, como vimos arriba, y, crea las condiciones para que nuevas oportunidades aparezcan en nuestra vida.

Lo más importante no es lograr las metas, sino crearlas simplemente.

Las oportunidades no aparecen en nuestras vidas cuando estamos en casa, lamentando nuestros problemas. Las oportunidades nos encuentran cuando más ocupado estamos, trabajando por una meta.

Las cosas más importantes en la vida nos ocurren sin planificar. Nadie planifica el día y la hora que va conocer el amor de su vida, o el socio perfecto para su negocio, o una simple persona que lo va conducir hacia las oportunidades más grandes de su vida.

A veces, la meta era ir al parque a caminar todas las mañanas, pero allí conoce al amor de su vida. Su meta era hacer una obra de caridad, pero en la actividad de voluntariado encuentra al inversionista que desea apoyar su proyecto de negocio. Su meta era ser el mejor empleado de la empresa, pero aparece un cliente que le ofrece la oportunidad incrementar sus ingresos trabajando con él. Y así, las oportunidades nos encuentran ocupados en algo. No llegan nunca cuando nos sentamos a esperar.

Por tanto, no viva ni una semana sin metas. Cuando no hay nada que lo anime, se siente fatal, busca dentro de sí algo que le gustaría, mira alrededor a ver que puede mejorar en su entorno, busca alguien que necesita ayuda. Encuentra algo en que puede enfocarse y establece una meta.

Una meta es el mapa que necesitamos para llegar a la oportunidad. Cuando carecemos de metas, o renunciamos a ella ante la primera dificultad, entonces estamos perdiendo el mapa para llegar a nuevas y mejores oportunidades.

Tres pasos básicos para convertir el problema en oportunidad

Perdona: No se quede con el lado negativo del problema, no busque culpables ni excusas. Acepta el error, aprende la lección, pero no se quede con la amargura de la culpa, la ira y la decepción.

No podemos lograr nada verdaderamente valioso y duradero, que nos brinde una gran satisfacción, sin lograr primero paz en el corazón.

La rabia y la ira pueden ser energías poderosas que nos impulsan para grandes logros, pero solo la paz y el amor nos permiten experimentar verdadera satisfacción.

Busca el lado positivo: una vez que se libera de la interpretación negativa de los acontecimientos y las emociones negativas consecuentes gracias al perdón, busca intencionalmente el aspecto positivo a la situación.

Cuando digo “intencionalmente”, quiero decir, hacer el esfuerzo de encontrar algo positivo, por más que aun duela las consecuencias negativas. Siempre decimos que el tiempo cura todo, pero cuando buscamos intencionalmente la recompensa, estamos ahorrando mucho tiempo y aceleramos el proceso de aprendizaje.

Establece pequeñas metas: Cuando toque el fondo de la piscina y estés listo para volver a empezar, el primer paso es establecer metas nuevamente. Estas metas deben ser pequeñas y realistas, pero con el poder de trasformar su presente y dar un significado positivo al pasado.

Las metas y la acción continua por lograrla, presentará ante usted la oportunidad que está oculta en la dificultad que acaba de experimentar.

Dese un tiempo de duelo para superar el dolor que le haya causado los problemas o las dificultades, pero no se quede en lamentos, entra en acción nuevamente lo antes posible, y muestra al problema el material con que está hecho usted.


Si los problemas le parecen grandes, es porque hay una oportunidad de aprender y ser más grande usted. Encuentra la manera de crecer y ser más grande que su problema.
Todo en la vida tiene un precio. La vida misma es un don de gran valor y en algún momento tendremos que rendir cuenta sobre el uso que le damos.

El éxito y la felicidad tienen un precio, igual que el fracaso y el pesar. Cada uno decidimos qué deseamos para nuestra vida y empezamos a pagar el precio.

Probablemente, todas las personas desean éxito y felicidad, pero no todas están dispuestas a pagar lo que vale.

Una pareja que disfruta de un momento de relax en casa
Es mejor pagar el precio del éxito, porque da felicidad

El precio del éxito es el sacrificio

El precio se llama sacrificio (sacro-oficio; oficio sagrado). Es la sagrada tarea de desarrollar un propósito, sintiendo el dolor que implica naturalmente el cambio y la transformación.

Tener un propósito trascendente hace que el sacrificio sea llevadero y lo realizamos con sentido de gratitud, con entusiasmo, con esperanza, con suficiente energía para hacerlo lo mejor posible.

Es por eso que el camino del éxito se llama felicidad. Si no estás feliz haciendo lo que haces, nunca logras el éxito. Como ves, la felicidad no es un resultado al final del camino, sino el resultado de transitar el camino al éxito. Cuando caminamos el sendero que conduce al éxito, somos felices.

Lo que hace que la tarea de uno sea un sacrificio es el propósito, es el fin último con que uno hace lo que hace, es la razón invisible que da sentido al esfuerzo tesonero por realizar algo valioso y bueno para uno mismo, para los demás, para el universo entero.

Haz siempre esta pregunta ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Qué cosa valiosa quiero lograr con lo que estoy haciendo? ¿Qué sentido tiene para mi trabajo?

EL precio del fracaso es el sufrimiento

Lo contrario al sacrificio es el sufrimiento. Sucede cuando sentimos los mismos dolores del sacrificio al realizar con esfuerzo la tarea, pero sin un propósito definido.

La falta de sentido, la ausencia de propósito trascendente, hace que el dolor se convierta en tortura.
Hay ausencia total de gratitud, esperanza y entusiasmo. La tarea se vuelve tediosa, sin alegría.

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”. El único factor que diferencia el sacrificio del sufrimiento es el propósito. Encontrar sentido a lo que uno hace.

Tal es la importancia de saber por qué uno hace lo que hace. De lo contrario, incluso cuando se logra grandes cosas materialmente, no encontramos satisfacción. ¿De qué vale acumular riqueza material sin sentir el sabor de la realización personal de haber creado algo valioso, que agrega valor al mundo?

Las cosas valiosas siempre cuestan más

Las personas exitosas y felices, logran grandes realizaciones por que aceptaron el sacrificio y lo afrontan con entusiasmo, entrega, pasión. Son personas que aprendieron la regla de oro: “Dar para recibir”.

Son personas que hallaron un propósito trascendente para su vida. No viven solo para satisfacer sus pasiones y gustos personales. Están enfocadas a marcar una diferencia, aportando valor a la vida de las personas que le rodea, buscando dejar un poco mejor el mundo que le rodea.

Las personas que anteponen siempre su comodidad y sus intereses personales, con frecuencia no están dispuesta a abandonar su zona de confort para ir en pos de la grandeza. No tienen la energía necesaria para pagar el precio de las grandes realizaciones. Apenas puede lograr cosas mediocres.
Si quieres ser una persona que marca la diferencia, encárgate de realizar las cosas difíciles, por más difícil que parezca. Nunca te rindas hasta lograrlo.

Las personas que viven en permanente fracaso siempre afirman: yo quiero, pero es muy difícil; y entonces dejan de intentar. Se rinden incluso antes de hacer el menor esfuerzo.

Determina el precio del éxito que quiere lograr y empieza a pagarlo

Con frecuencia pensamos que para lograr grandes cosas necesitamos revolucionar nuestras vidas de la noche a la mañana, empezar hacer cosas totalmente diferentes a lo que sabemos, abandonar nuestras amistades y familiares, etc. Y después nos damos cuenta que eso es imposible, y desistimos a cambiar en lo más mínimo.

No es así como funciona. No tienes que pagar el precio de una vez y al contado.

El precio del éxito se paga a largo plazo, en pequeñas y cómodas cuotas diarias.

No tienes que convertirte en la persona súper exitosa, con habilidades y capacidades extraordinarias, de actitud brillante y aureolas de un día para otro.

El desafío es cada día ser la mejor versión de ti misma. Mejorando una cualidad a la vez, una capacidad a la vez. Superando paso a paso tus limitaciones. Estableciendo tu escala de valores y cultivando cada valor un día a la vez.

No somos como los aviones de cazas, capaz de cambios bruscos en alta velocidad. La vida se parece más a los grandes cruceros, que cambian de dirección de manera imperceptible para la mayoría que viajan dentro. Un grado a la vez va mudando su rumbo, hasta llegar el destino marcado.

Lo único verdaderamente importante es que te enfoque en realizar ese un grado de diferencia cada día. Poco a poco, tu vida será totalmente diferente. El éxito es resultado de los hábitos que desarrollamos en nuestra vida, y esos hábitos se aprender y se desaprenden trabajando en ellos todos los días.

Pasos básicos para pagar el precio del éxito y la felicidad

  • Determina en qué campo de la vida quieres marcar la diferencia. Qué es lo mejor que tienes para brindar al mundo, que al hacerlo te llenará de felicidad, y lo harás tan bien que nadie puede hacerlo mejor que tú.
  • Enumera las cualidades, habilidades, destrezas, actitudes, conocimientos, etc., que necesitas desarrollar para convertirte en esa persona exitosa y feliz. Busca un modelo, un mentor, alguien que ha logrado lo que tú deseas. Reúne los materiales que te hablan del tema, libros, videos, revistas, web, etc.
  • Dedica un tiempo cada día para visualizarte como esa persona exitosa y feliz. Luego decide qué cualidad te gustaría trabajar para hacer realidad tu visión. Si hay algo que cambiar, asume el compromiso de trabajar solo un aspecto este día. Recuerda que cualquier avance solo es posible en el hoy, en el presente, y a través de acciones concretas.
  • Escribe tu historia, registra tus deseos, inquietudes, sueños, metas. Evalúa tu proceso. Registrar tu experiencia en un diario es importante, porque tu historia es importante. Cuando de verdad te sientas protagonista de una gran historia, la cobardía dejará lugar a la valentía, porque sobre los cobardes no hay nada escrito.

Déjanos en el área de comentarios tus sugerencias o tus experiencias. ¿En qué área de la vida quieres marcar la diferencia? ¿Qué haces al respecto? ¿Qué sugerencias tienes para los pasos básicos, que pudieran ayudar a otros? Escribe tus respuestas también en tu diario.
Recuerda.
“La felicidad no es la meta, la felicidad es el camino”



En su obra “Cómo crear abundancia”, Deepak Chopra comparte la siguiente anécdota: “En cierta ocasión, cuando discutíamos un proyecto de paz mundial con mi maestro Maharishi Mahesh Yogi, alguien le preguntó - ¿De dónde va salir el dinero? – Sin titubear él contestó: De donde se encuentre en este momento”.

A Dios gracias si al menos el 1% de los emprendedores con los que trabajo tuviera esa actitud mental. La triste realidad es que la inmensa mayoría de las personas, por motivadas que estén con la idea del negocio, ni siquiera llegan a formular la pregunta; directamente exclaman ¡Y de dónde voy a sacar el dinero! asumiendo que difícilmente lo vaya a conseguir.

Hombre con la mano extendida ofreciendo dineroTambién yo pase por esas etapas. – Está muy lindo todo, pero… Y ese "pero..." se llenaba de pensamientos de limitación y miseria. Y las mejores oportunidades se esfumaban, porque no era capaz de conseguir el dinero para hacerlo. Es más, ni siquiera hacía el esfuerzo de conseguirlo. ¡Qué tragedia!

Si estás frente al negocio de tu vida y no puedes iniciar por falta de dinero, no llegues a la tragedia de perder tu oportunidad. Estos principios te ayudarán a generan dentro de ti y en tu entorno todo lo que necesitas para ir en pos de tus sueños.

5 principios para conseguir el dinero que necesitas para emprender

El primer obstáculo a vencer: tu propensión a pensar desde la limitación.

Qué crees tú: ¿Es fácil o difícil conseguir financiación para tu negocio?

Tienes razón. No importa lo que tú creas, tienes razón y es lo que sucederá en tu vida.

Si tú piensas que es difícil, que no hay dinero, que la gente no tiene recursos, que tú eres incapaz de conseguir el dinero. Te aseguro que no lo conseguirás. Tu sistema de pensamientos limitantes ni siquiera te permitirá levantar el trasero para ir en busca del dinero. Tendrás mil excusas a tu disposición para permanecer en tu zona de confort, aunque de confort no tenga ni la última letra.

Piensa en esto. Cuantas personas están gastando en diversiones lo que tú necesitas para invertir. Cuantas veces has pedido crédito tres veces mayores en el banco, para gastártelo y no para invertir. Cuantas personas hay, con suficiente dinero, sin saber qué hacer con su dinero. Ponte cerca de una caja de supermercado, shopping o un cajero de banco y ve la cantidad de dinero que hay. Lo que tú necesitas hay en abundancia, solo tienes que ir a encontrarlo.

Magnetiza su mente con la condición que deseas.

Los gurúes del desarrollo personal no se cansan de sugerir, cada uno a su estilo, que hay un principio que rige el universo: Los pensamientos crean la realidad.

Cómo se entiende eso. No es que te vas a sentar a pensar en el dinero y pum aparecerá un fardo de billetes en su mano, como el Dios del Génesis.

El proceso real es lo siguiente. Cuando tú sabes exactamente lo que quieres, tu mente te llevará allá, porque lo que tú quieres existe. Basta que pienses en lo que deseas con optimismo y empieces a sentir y actuar como si ya lo tuvieras.

Se creará en ti el entusiasmo y la pasión necesaria para no parar hasta encontrarlo, y las demás personas sentirán tu pasión a tal punto de desear ayudarte y se pondrán de tu parte.

Sé un hombre de fe y acción

La fe es “la certeza de lo que se espera”, es la esperanza cierta de que aquello que deseas está disponible para ti y tú puedes conseguirlo.

Pero, esa esperanza cierta de lograr lo que uno espera, solo se convierte en realidad si uno demuestra su fe en la acción. Es decir, actúa en consecuencia de lo que crees.

Si tú crees que te mereces ese dinero, crees que hay disponible para ti, crees, además, de que lo puedes conseguir, pero no te mueves, en realidad, en lo más profundo de tu ser estás lleno de dudas y no lo lograrás.

La fe en acción es lo que produce milagros. Lánzate al campo y las fuerzas invisibles actuarán a tu favor.

Optimiza tu nivel de compromiso

He aquí el factor más gravitante para conseguir tu deseo: compromiso. Separa los que hacen de los que sueñan.

Cuando presento la oportunidad de negocio a una persona y ella ve el potencial del negocio, comprende la visión, desearía aprovechar la oportunidad, pero no tiene el dinero para iniciar, termina formando parte de uno de dos grupos bien distintos:

El primer grupo piensa: si logro conseguir el dinero vamos hacer el negocio. Y qué hace: va donde otras personas, pide el dinero porque está pensando iniciar un negocio genial. Qué sucede: no logran nada y en su vida todo sigue igual. Cuando lo encuentro me dice. Es imposible para mí, no hay dinero (es decir, voy a morir pobre y miserable).

El segundo grupo de personas piensa: esta es la oportunidad de mi vida, voy iniciar ya mismo y sacaré el dinero de donde sea. Y qué hace: actúa de inmediato, empieza el negocio como si tuviera todo el dinero necesario, va donde otras personas y les cuenta lo entusiasmado que está con su negocio y porqué lo va a desarrollar a como dé lugar. Qué sucede: todos desean ayudar.

Si quieres convertirte en emprendedor. Empieza la acción, da la cara, pon todo tu esfuerzo en lo que hay que hacer y demuestra el compromiso. Tendrás a todos a tu favor. Pero si piensas: si me dan el dinero voy a iniciar, olvídalo, eres un fracaso y nadie te dará nada.

“Mientras uno no se compromete, existe la duda y la posibilidad de desistir… en el momento en que uno se compromete de forma definitiva, entonces la providencia se manifiesta también” Willam Hutchison Murray

Perseverancia y paciencia

Son dos caras de la misma moneda. La perseverancia y la paciencia constituyen los elementos de la persistencia, la energía que rompe los obstáculos comunes en cualquier emprendimiento.

La persistencia es el sello de las personas que se comprometen de verdad. Como aquél capitán que al desembarcar, quemó las naves diciendo a los soldados: volver atrás no es una alternativa, solo nos queda vencer o morir.

La paciencia es también una consecuencia de la fe. La esperanza certera se manifiesta en saber esperar el tiempo perfecto en que ocurre lo que se espera.

Conclusiones

Dejar morir una idea de negocio, perder una oportunidad brillante ante los ojos, vivir una vida de conformismo y mediocridad a causas de una mente iluminada por estos principios es una verdadera tragedia.

Cuando aparezca esa idea brillante en tu mente, o cuando tu mejor amigo te presenta una brillante oportunidad de negocio, nunca te dejes vencer por falta de capital.

La falta de capital no es un obstáculo para el emprendedor, al contrario, es un factor de motivación y es una oportunidad para salir de la zona de comodidad y franquear los límites de la propia existencia.


¿Qué tan importante es la mente en el proceso de creación de riqueza? Es decir, lo que sucede en mi mente, es igual de importante o aún más importante que otros factores como el trabajo duro, las oportunidades del mercado, el producto, el capital financiero, etc.

Es una de las cuestiones más estudiadas en los últimos años, tanto por aficionados de la nueva era, como escritores afamados y científicos renombrados de la neurociencia. Algunas informaciones son tergiversadas, generando confusiones y dudas sobre la importancia real de la mente en el proceso de logro, ya sea de objetivos financieros, como una vida más dichosa.

¿Podría sentarme a meditar hasta que caiga un fardo de dinero por la cabeza?

Si no es tan poderosa la mente humana como para hacer posible tal cosa, de qué sirve realmente mentalizar, meditar, visualizar o cualquier otra actividad de índole mental en el proceso de creación de la riqueza y la prosperidad.

Te daré mi respuesta en base a tres obras mundialmente conocidas, de tal manera que tú puedas profundizar en el tema por tu cuenta para valorar en la medida justa el poder de la mente para lograr en tu vida las aspiraciones que hacen latir tu corazón.
proyección de la mente sobre fondo negro

Los pensamientos son cosas. Napoleón Hill

El célebre escritor de “Piensa y Hágase Rico”, Napoleón Hill adopta como eje principal de su enseñanza la actividad mental.

Para N. Hill, nada es tan importante como la mente en el proceso de creación de riqueza y prosperidad.

“Cuando usted comience a pensar y hacerse rico, observará que la riqueza empieza a partir de un estado mental, con un propósito definido, con poco trabajo duro, o ninguno”.

Afirma que el ser humano es “dueño de su destino y capitán de su alma”, cuando es capaz de controlar sus pensamientos.

Nuestro cerebro se magnetiza con los pensamientos dominantes que llevamos en la mente, y, estos imanes atraen hacia nosotros las fuerzas, las personas, las circunstancias de la vida que armonizan con la naturaleza de nuestros pensamientos dominantes.

Antes de poder acumular riqueza en abundancia, tenemos que magnetizar nuestra mente con un intenso deseo de riqueza. Hemos de tomar conciencia de la riqueza hasta que el deseo por el dinero nos conduzca a hacer planes definidos para adquirirlo.
"Todo lo que la mente humana puede concebir y creer lo puede alcanzar" N. Hill.
Todos los que han acumulado grandes fortunas primero han soñado, anhelado, pensado y planificado antes de haber adquirido la riqueza.

Por tanto, para Napoleón Hill no podemos crear riqueza en nuestras vidas a menos que antes creamos riqueza en la mente. Pero, está claro que este es apenas el primer paso en el proceso de crear riqueza, ya que afirma claramente que el deseo ardiente que genera en nosotros los pensamientos de prosperidad han de impulsarnos a crear los “planes precisos” y ejecutar las acciones para lograr materializar las ideas.

La creación mental antecede, motiva y dirige la creación material. Esto queda en evidencia tras ir analizando los 13 principios que propone en su obra para crear riqueza y prosperidad.

La ciencia de hacerse rico. Wallace D. Wattles

La riqueza es consecuencia de hacer las cosas de un cierto modo. Ese ciento modo es una causa que produce necesariamente riqueza, del mismo modo que dos más dos produce cuatro.

Si usted no tiene ningún capital, puede conseguir capital; si usted no está en el negocio correcto, puede entrar en el negocio correcto; si usted está en el lugar incorrecto, puede in al correcto; y usted puede ir así, comenzando en su negocio presente y en su actual localidad para hacer las cosas del cierto modo que lo llevará al éxito.

El pensamiento es el único poder que puede producir la riqueza tangible de la sustancia sin forma. La materia de la que están hechas todas las cosas es sustancia que piensa.

El hombre es un centro de pensamiento, y puede originar el pensamiento. Todas las formas que el hombre puede crear con sus manos, primero deben existir en sus pensamientos; él no puede dar forma a una cosa sin antes haber pensado en esa cosa.
Los hombres se enriquecen por hacer las cosas de un cierto modo; pero para hacerlo así, los hombres deben tornarse capaces de pensar de un cierto modo.
El modo de un hombre de hacer las cosas es el resultado directo del modo en que piensa en las cosas.
Pensar en la riqueza cuando está rodeado de pobreza requiere poder; pero quien adquiere este poder se convierte en una mente dominadora. Él puede conquistar el destino; él puede tener lo que desea.

Nuevamente, estos principios metafísicos constituyen el primer paso en el camino de creación de la riqueza descrita en 14 capítulos de una obra increíble. Cada capítulo enseña un aspecto esencial de esa manera particular de pensar que nos conecta al estado mental que genera abundancia.

Mi mundo interior crea mi mundo exterior. T. Harv Ecker

Otra obra monumental que describe en forma magistral el proceso mental en la creación de la riqueza es el de T. H. Ecker: “Los secretos de la mente millonaria”.

Aborda el tema de las programaciones mentales con una simplicidad envidiable. Según el, tenemos en la mente una especie de termostato, que regular automáticamente la cantidad de dinero que tendremos en nuestra vida.

Todo lo que necesitamos hacer para poder prosperar es ir extendiendo los límites autoimpuestos, elevando el grado de prosperidad que hemos programado para nuestra vida.

Ese grado de prosperidad está ligado a lo que él denomina “patrón de dinero”. La programación mental del dinero, cuya configuración se remonta a las tempranas edades de nuestra vida.

Desde niños, cuando somos más influenciables, se han grabado en nuestra mente ese patrón. Y el patrón de dinero es de prosperidad, encontraremos la inspiración y los medios para prosperar en la vida. Pero si el patrón mental es de escasez, aun viviendo entre grandes oportunidades, siempre encontraremos maneras para conspirar en contra de la riqueza en nuestra vida.

El auto sabotaje es un mecanismo común para perder dinero y regular la cantidad de riqueza en nuestra vida para nivelarlo al grado de riqueza de nuestro termostato financiero.

Harv ofrece 17 archivos mentales para reprogramar la mente para una vida más satisfactoria y próspera. Los ejercicios incluyen superar traumas infantiles instalados en el subconsciente que sabotean nuestra prosperidad.

Estos archivos mentales, poco a poco afectan nuestra manera de actuar y en consecuencia los resultados que obtenemos en nuestra vida.

Cinco tips para aplicar el poder mental como emprendedor

Todo lo que usted necesita es una buena idea.

Todo emprendimiento nace de una idea. La obtención de ideas geniales es un trabajo puramente mental.

Napoleón Hill cuenta montones de historia de hombres ilustres que desarrollaron una devoción muy particular a la tarea de pensar. Para ello, buscan especio de relax en sus días. Tratan de despejar la mente. Realizan rituales muy particulares en busca de ideas geniales que a la larga les valió para conquistar enormes fortunas.

Como emprendedor, desarrolla el hábito de relajar la mente en busca de ideas creativas. Si la situación de vuelve crítica y parece no encontrar salida, trata de desconectarse, relájese y ve en busca de esa idea que le lleve a otro nivel.

La Actitud Mental Positiva produce milagros

El poder creador de la mente produce resultados, tanto positivos como negativos. Conectar la mente con pensamientos positivos genera emociones positivas. Un clima mental favorable a la inspiración, las buenas ideas, el optimismo y la perseverancia.

Lo mejor que usted puede hacer por su mente es llenarlo de pensamientos positivos. Afectará positivamente su ánimo y por ende su desempeño. Con tan solo mantener una mente positiva puede producir resultados milagrosos.

Una meta es un sueño con fecha

Un elemento indispensable en el camino del logro es el proceso de establecimientos de metas.
Esta tarea requiere creatividad, claridad de propósito, análisis objetivo de la realidad, optimismo, esperanza y poder personal. Es la actividad creativa por excelencia en el camino de la riqueza.

Las metas provee dirección a nuestro actuar, permite discernir entre las cosas importantes y determinar el tiempo en que debemos realizar esas cosas importante. Para ello, la claridad de la meta es fundamental.

Crecimiento personal y profesional

Nutrir la mente con ideas, conocimientos, pensamientos que ayuden a mejorar nuestra vida como persona y nuestra preparación profesional es una tarea indispensable para prosperar de una manera integral y sostenible.

Una buena lectura, una buena película, audios, músicas, etc., que ayuden a construir una personalidad más equilibrada, agradable, sana. También, actividades relajantes que nos ayuden a conectar con nosotros mismos y con las demás personas que son importantes en nuestra vida.

Educación financiera

La prosperidad no solo implica pensar positivamente y mentalizar resultados. Necesitamos aplicar principios inteligentes en el manejo del dinero.

En este apartado incluye esos archivos mentales de prosperidad que enseña “Los secretos de la mente millonaria”. Otro actor de gran renombre en lo que significa educación financiera para el siglo presente es Robert Kiyosaki.

Conclusiones

Todo logro importante en la vida humana está relacionado con el uso correcto del don más importante con que fuimos dotado: la capacidad de pensar.

Cuando pensamos de manera positiva y nutrimos la menta con las ideas correcta, el resultado será un mejor desempeño en todo lo que hagamos y mejores resultados para nuestra vida.
“La inversión que paga los mejores intereses, es la inversión en tu educación financiera”


¿Podría alguien ser adicto a algo tan indeseado como la pobreza? - Si - ¿Pero cómo? - De la misma manera que alguien llega ser adicto a cualquier otra conducta o sustancia.

La neurociencia actualmente considera que la adicción a sustancias y a comportamientos comparten las mismas bases neurobiológicas.

La adicción, en cualquiera de sus formas, genera dependencia y/o tolerancia psicológica y fisiológica. Cuando el individuo se ve privado de la sustancia o conducta a la cual está adicta, su circunstancia se vuelve caótica. La abstinencia le genera desequilibrios químicos y hormonales, y un alto grado de estrés psicológico.

La pobreza, de acuerdo a mi experiencia, puede llegar a ser una condición tan adictiva, que al momento de plantearnos un estilo de vida diferente e intentar despegarnos de nuestro estilo de vida habitual, provoca tal cao existencial, que muchas veces preferimos renunciar al cambio, soportar estoicamente la realidad fáctica y aumentar el umbral “tolerancia” que tenemos al estado de carencia.

Pasar de un estado de carencia a un estado de prosperidad es una transformación dolorosa. Como diría R. Kiyosaki, no se trata de cambiar lo que uno hace, o algún factor externo; se trata de cambiar el SER: “Es comparable a la transformación que sufre la oruga para convertirse en mariposa”.

¿Eres pobre y deseas dejar de serlo? Puedes lograrlo, pero te va doler.

Mujer tirada al piso rodeada de monedas esparcidas

La pobreza; madre de la adicción y la esclavitud


La etimología de la palabra adicción nos permitir ver a la pobreza como la cuna de la adicción. “La palabra ‘adicto’ proviene del latín addictusAddictus era el deudor que por falta de pago terminaba siendo adjudicado o entregado como esclavo a su acreedor”.

Como vemos, la etimología liga a la palabra adicción no solo a la pobreza, sino a la esclavitud. La pérdida de libertad que se evidencia con la falta de control que el adicto tiene sobre su conducta adictiva es algo característico, que ya en el origen histórico de la palabra fue una nota esencial.

¿Cómo una persona libre y soberana se convertía en addictus?

La historia cuenta que los “plebeyos” era la clase empobrecida en Roma, cuya subsistencia dependía en gran medida de los “patricios”, la clase privilegiada y rica. La rígida legislación romana no establecía límites para los intereses que cobraban los prestamistas, pero sí aseguraba que los patricios pudieran cobrar a sus deudores, aunque sea vendiéndolo como esclavo.

¿Cómo una persona libre y soberana puede ser adicta a la pobreza en pleno siglo XXI?

Así como los plebeyos de la Antigua Roma, la mayoría de las personas hoy en día se ven presas de sus sinsustancias, esclavas de sus deudas, víctima de un sistema financiero tan rígido como el sistema establecido por los patricios en aquel tiempo remoto.

La historia cuenta que la plebe romana logró la unidad, se retiró al Monte Sagrado para erradicarse allí, purificar su honor y finalmente llegar al consenso que liberó a los addictus de la esclavitud.

Aplauso para los Romanos. El sin sabor de la esclavitud fue suficiente motivación para lograr la unidad en pro de la libertad. No se rindieron, quizás a sabiendas que su naturaleza era volar como la mariposa, no morir aplastado como gusano. La oruga se hizo mariposa.

Pero tuvieron que transitar su desierto, como aquel pueblo liberado de Egipto padeció por 40 años, hasta que los efectos de la adicción dejaran de atormentar y los sueños de libertad resurgieran en el corazón de la generación que no nació en Egipto, pero escuchó a sus padres clamar por volver allá y calmar su sed de miseria.

Pleno Siglo XXI, era de la automatización. La cultura de “en tiempo real”. El mundo de los vertiginosos cambios. Hoy, cuando todo queremos rápido, de inmediato, ya… es decir, sin sufrir, nos atrevemos a preguntar:
  • ¿Es capaz el pobre de atravesar el desierto?
  • ¿Es capaz de dejar la estúpida comodidad de su miseria para ir en pos de su libertad?
  • ¿Tendrá la fuerza de voluntad de vencer la confusión mental que genera el proceso de abstinencia? ¿Será capaz de desapegarse de sus hábitos de “supervivencia al desnudo”?
  • ¿Eres tú capaz de abandonar el hábito de sobrevivir y empezar a vivir?
Si eres una persona emprendedora supongo que habrás respondido positivamente a estos cuestionamientos. Pero ¿cuál será el desierto que te tocará atravesar? Veámoslo.

Características de la persona adicta a la pobreza

Puede resultar una aventura muy alocada describir algunas características a la adicción a la pobreza, pero aquí van algunas que son relevantes a mi parecer:
Un cigarrillo de dinero a medio consumir

Debilitamiento del yo, de la voluntad y el aumento de la pérdida de control. Vive la vida como una hoja que lleva el viento. Cree que la vida es algo que le sucede, que las circunstancias de la vida escapan de su control y por tanto no tiene nada que hacer para cambiar su historia. Es una víctima de la vida.

El autoengaño. Te puede jurar que tiene grandes metas, como ser feliz o sacar adelante una familia. Vagos deseos que no le causa inspiración alguna, ni mucho menos un plan de acción.

Desarrolla un sistema de pensamientos, sentimientos y valores distorsionados. De repente interpreta los valores sociales de una manera muy particular y tergiversada, por lo general para justificar sus propias conductas que no se ajustan del todo a los valores de la sociedad. A partir de estas tergiversaciones suelen crearse grupos que generan una especie de movimiento contracultural, como en las villas miserias.

Desarrolla rituales adictivos que le mantiene en la pobreza. Por ejemplo, los fines de semana son para comer y tomar (y acabar con todo el dinero posible); los juegos de azar, largas horas de televisión u otras actividades improductivas; adquisición de dispositivos no funcionales o poco útiles en su sistema de vida; y otras maneras muy creativas para perder tiempo y dinero.

Vacío existencial y pérdida total de dirección. Está muy relacionado con el primero. No sabe para qué vive, de dónde viene ni a dónde va. Vive por vivir, sin aspiraciones. Por lo general esa es la razón por la que busca distracciones, en algunos casos bastantes violentos o peligrosos, para llenar su vacío y sentir un poco de adrenalina.

Inestabilidad emocional. Propensión a los polos emocionales. Se deprimen de la nada, pierde el entusiasmo, luego se vuelve irritable y hasta violento por cosas insignificante. Esta conducta es común e todo tipo de adicción, por lo que la persona que lo padece suele ser muy dependiente de otras personas, está buscando aprobación, que alguien mas lo motive para hacer las cosas, que se reconozca sus esfuerzo. Son muy sensibles a las ofensas, por lo que les cuesta trabajar en equipo y perseverar en la prosecución de objetivos importantes.

Proyección, quejas y culpas. En general culpa a otros o las circunstancias por los resultados que obtiene en la vida. La queja es mayor pasatiempo. Para todo lo que le molesta hay un culpable, sobre todo sus deudas y su falta de resultado.|

Dilación o procrastinación. No tiene suficiente motivación ni fuerza de voluntad para actuar. Siempre está haciendo lo mínimo y lo urgente. Si no es urgente y bajo amenaza no actúa.
Rigidez mental. Es incapaz de mirar más allá de sus narices y aceptar puntos de vistas novedosos. La cuadratura mental es tan férrea y sería más sencillo cambiarle el cerebro que la mente.

Podrías hacernos el favor de colaborar con la lista en la zona de comentarios.

A lo mejor ninguna de estas características se parecen a ti. O a lo mejor, igual que yo, estás en proceso de liberarte de estas sombras. 

“Si naciste pobre, no es tu culpa; pero si mueres pobre sí es tu culpa” B. Gate

Pero el desapego a estas conductas adictivas tiene sus consecuencias. El síndrome de abstinencia tiene que ver con las consecuencias psíquicas, químicas y hormonales de dicho desapego. Aquí te comparto algunas de estas tormentas.

Síntomas del síndrome de abstinencia en la adicción a la pobreza

Salir del círculo de la pobreza es más doloroso de lo que la mayoría puede imaginar. De hecho, por esa misma razón, es un camino muy poco emprendido.

Para tranquilidad de los conformistas, el catálogo de excusas está repleto de racionalizaciones que permiten justificar con mucha elegancia la “decisión” de permanecer en la pobreza y evitar el doloroso proceso de volverse libre, rico y feliz.

Vale recalcar que dicho proceso es más o menos doloroso, dependiendo de cuán adicto seamos a la pobreza y cuanta fuerza de voluntad pongamos en la tarea de prosperar.

He aquí algunos fenómenos que suele ocurrir durante el proceso de liberación y purificación:

Conducta fanáticas compulsivas

Sucede en la primera etapa del proceso, cuando uno empieza a sentir una especie de aversión a su estilo de vida anterior. Por lo general es proceso es compulsivo. Yo recuerdo sentir una especie de rabia contra las condiciones de estrechez mental y esclavitud financiera que fuera el clima en que viví por años.

A veces proyectamos esos sentimientos hacia otras personas de nuestro entorno. Las víctimas preferidas son personas que forman parte del mundo de pobreza que deseamos abandonar. Criticamos a familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc., considerándolos un bastión de miserables, cabeza duras, ignorantes, o algo por el estilo. Peor si algunos de ellos se atreven a criticarnos por desear cambiar.

Es una etapa muy triste e inmadura en el proceso de prosperidad.

Crisis de identidad

El proceso natural del aprendizaje y el crecimiento en la vida es morir para vivir, desaprender para volver a aprender, renunciar para lograr, perder para ganar.

Cuando empezamos a desmantelar nuestra manera habitual de pesar, nuestros sistemas de valores, nuestras aspiraciones, nuestros hábitos existenciales, pasamos por una etapa en que miramos la cara a la nada.

La nada nos angustia. Pisamos arenas movedizas y no sabemos que hay abajo, en donde podemos parar, a qué podríamos agarrarnos. De repente no sabemos quiénes somos y empezamos esa búsqueda apasionante hacia el centro de nosotros mismos.

Cuando dejas de ser lo que eras, nada nos urge más que empezar a ser alguien. La búsqueda es intensa y profunda. La angustia es inevitable. Nuestro único sostén es la esperanza de que algo mejor nos espera al final del túnel.

La añoranza del pasado mejor

El síndrome del deseo de volver a Egipto. En algún momento añoramos la vida a la que estuvimos acostumbrado y acomodado. El desierto se vuelve tan tedioso y la tierra prometida pareciera alejarse ante el cansancio de las piernas.

La tentación de volver a lo seguro y los resultados inmediatos son una constante hasta que los resultados de nuestros emprendimientos se vuelvan importante y nos permita saborear al menos en partes pequeñitas de los sueños que abrigamos en el corazón.

Falta de perseverancia y/o persistencia.

Cuando la crisis llega, la paralización es una de las consecuencias inmediatas. Es el momento más peligroso del proceso, donde los monstruos mentales empiezan atacar con todo furor.

Cuando consideramos la posibilidad de tirar la toalla es cuando la nada es abrumadora. Nos perdemos de hecho. Si no es el camino a la prosperidad, entonces qué. Con qué argumentos seré capaz de volver a Egipto, qué contaré a mis hijos. Nada, nada, nada.

Una parada en el camino, unos días de crisis, se convierten entonces en la mejor oportunidad de buscar la razón última para las cosas. 
“Aquello que constituye una razón para vivir, con frecuencia también es una razón para morir” A. Camus.

Autoengaño

Otro síntoma de dolor que produce el desapego a los hábitos de pobreza es el mecanismo de defensa del ego por el cual nos engañamos a nosotros mismos. Somos muy creativos para ello y por lo general recurrimos a nuestros viejos conocidos: quejas y excusas.

Buscamos justificaciones para no hacer lo que hay que hacer. Nos refugiamos en acciones improductivas, pérdidas de tiempo, dilaciones innecesarias. Culpamos la economía, la gente con la que trabajamos, el clima, la política…

El culto al ego

Si bien todo lo anterior tiene que ver con autodefensa del ego, un triste tramo del proceso de liberación es confundir el propósito con el ego.

Por vanagloriarnos a nosotros mismos, dificultamos la realización de los planes y proyectos, anteponiendo nuestro orgullo ante la humilde dación de sí mismo a favor de una causa más grande. El ego puede resultar tan grande que nubla la vista para no ver el propósito. Sin visión no hay prosperidad.

Miedo a la libertad

Mi maestro de filosofía, el salesiano Pedro Chinaglia solía recordar que en los EE.UU se olvidaron de construir una estatua. Construyeron la Estatua de la Libertad, pero no la Estatua de la Responsabilidad. Una no puede existir sin la otra, decía.

Eric From, en su obra “Miedo a la Libertad” afirma que hay dos tipos de libertad. Una libertad exterior, como las libertades públicas; y una libertad interior, que consiste en la capacidad de autodeterminación que cada ser humano debe ejercer para definir lo que desea en la vida y trabajar para hacerlo realidad.

Asumir que todo lo que sucede en tu vida es tu responsabilidad puede que no resulte muy cómo en su momento. La responsabilidad asusta, pero ese es el reto: la conquista del miedo a ser libre.

diferentes tipos de adicciones

El síndrome de abstinencia es inversamente proporcional al tamaño de tus sueños

Superar el síndrome de abstinencia a la pobreza representa un camino de reinvención de sí mismo.
Es un trabajo de reingeniería interior cuya base es el profundo conocimiento de sí mismo. No puedes llegar muy lejos en el camino hacia la prosperidad si antes no llegaste bien lejos en el camino del descubrimiento del propósito de vida que te vio nacer.

El autoconocimiento, el propósito de vida, el respeto y genuino amor a sí mismo y un profundo enamoramiento por los ideales o sueños que abrigan el corazón, son el Moisés y su cayado, que guiarán tus pasos en la travesía del desierto.

No se atraviesa el desierto a menos que el corazón abrigue la esperanza cierta de la “Tierra Prometida”, que son tus sueños. Pero incluso así, necesitarás de algunos milagros en el camino.

Tratamiento para el síndrome de abstinencia a la pobreza

La panacea para todos los síntomas de adicción a la pobreza ya describimos en el punto anterior. Descubrir un propósito trascendente por el cual valga la pena cualquier sacrificio. Un propósito que promueva en nosotros la más pura fuerza de voluntad para crear prosperidad.

Un tratamiento completo incluye un proceso educativo integral, cimentado en el propósito de vida y sostenido sobre 4 pilares:

Educación financiera: Formación en los principios financieros esenciales, ausentes en gran medida en la educación. Manejo de las leyes que gobierna el dinero y los principios de una adecuada administración de los recursos es imposible. Formación en los principios de éxito en cada tipo de emprendimiento. Mentalidad empresarial, etc.

Desarrollo de la inteligencia emocional: el factor más determinante en el manejo del dinero es el manejo de las emociones. La inteligencia financiera es directamente proporcional a la inteligencia emocional. De igual modo, es imposible desarrollar un proyecto de éxito empresarial sin las habilidades emocionales que permitan conservar el entusiasmo, sobrellevar situaciones críticas, lidiar con relaciones difíciles, liderar personas.

Desarrollo de destrezas y habilidades físicas: las personas exitosas son aquellas que han creados hábitos de hacer las cosas de manera exitosa. En el mundo de los negocios es mucho más importante ser poseedor de grandes habilidades, que grandes teorías. Hay personas muy educadas, con mil teorías en la cabeza, pero quebradas financieramente.

Trascendencia: Es imposible lograr un estilo de vida superior cuando uno cree ser cautivo por la circunstancia. La trascendencia implica desarrollar fe en sí mismo y en algo superior que nos permita considerar la vida como algo verdaderamente importante. La trascendencia nos invita vivir la vida conforme a una escala de valores humanitaria, y rechazar el tedio de sobrevivir sin sentido alguno.

Conclusiones

Cuando somos emprendedor y proyectamos para nuestra vida nuevos grados de libertad, nos sentimos en la necesidad de abandonar hábitos de vida, que muchas veces nos cuesta demasiado. La re-invención de sí mismo es un proceso doloroso.

Sin embargo, la historia no registra las cosas fáciles. La historia humana está escrita sobre los grandes desafíos que el ser humano tuvo que enfrentar con valentía demostrando su valor.

¿Eres pobre y deseas tu libertad financiera? No te rindas, porque al final valdrá la pena el sacrificio. No se trata de cuánto vas a ganar, sino en quién te vas a convertir. Adelante!

La palabra emprendedor se ha puesto tan de moda que se instala como un ideal, un valor a cultivar, una cualidad altamente preciada en la sociedad actual.

¿Por qué?

Por dos motivos fundamentales: Primero, la tremenda crisis que afecta al sistema de empleos y auto-empleos a nivel mundial; y, segundo, la proliferación de oportunidades generada por la nueva economía interconectada, que permiten a las personas recuperar la esperanza de vivir sus sueños, asumiendo el control sobre su futuro financiero.

Millones de personas en el mundo ven ante sus ojos la oportunidad de lograr su independencia financiera, y no lo pueden creer.

Pero otras tantas, se lanzan detrás de sus sueños, con una actitud de no retorno, entendiendo que el Siglo XXI es territorio de valientes, que se arriesgan en pos de un ideal; es decir, para los emprendedores.

Pero ¿Quién es un emprendedor? ¿Cuál sería la diferencia entre un emprendedor y un empresario? A mi modo de ver, hay una diferencia fundamental, y esa diferencia es la que hace toda la diferencia.
Mujer pone cara de interrogación

Qué significa ser emprendedor

Emprendedor, en términos financieros, es aquella persona que está “dispuesta a correr riesgo económico” cuando “identifica una oportunidad”, asumiendo el desafío y la responsabilidad de “organizar los recursos para llevarlo a cabo”.

Es una persona proactiva. A diferencia de un empleado, que busca la seguridad laboral, evitando correr riesgos, el emprendedor es audaz y confiado, arriesga. Prefiere estar en control, desarrollar ideas propias, impulsar su negocio y ser el creador de su propio ingreso.

El emprendedor ama la independencia y está dispuesto a arriesgar y sacrificar todo por lograrlo. Es un cazador de oportunidades. Actúa con impulso propio, y con una pasión que le nace al conectar las oportunidades que descubre con los anhelos de su corazón.

Qué significa ser empresario

Las cualidades y características del emprendedor son totalmente aplicables al empresario. De hecho, todo empresario es un emprendedor, aunque no todos los emprendedores llegan a convertirse en empresario.

La característica fundamental que convierte a una persona es empresario es lo que hace: construir un sistema empresarial.

El empresario busca es crear sistema, basada en una cultura empresarial y apoyada en una estructura de liderazgo empresarial.

Hay cultura empresarial cuando todos los componentes de la empresa trabajan por una visión, metas claras y estrategias concatenadas entre sí para producir los resultados deseados.

La estructura de liderazgo constituyen las personas claves, dispuestas estratégicamente por el empresario, que serán las responsables de que todo funcione correctamente, incluso cuando el empresario que lo creó esté dando un paseo en la luna o nadando desnudo en el mar.

Buen emprendedor, pésimo empresario

El emprendedor más audaz puede que nunca pase de ser un soñador más, un comerciante promedio, un eterno iniciador de negocios, muriendo finalmente en el intento de crear una empresa exitosa y en expansión.

¿Por qué podría suceder así a un ser humano extraordinario, tan creativo y audaz?

La respuesta está en una palabrita de 6 letras y un acento: visión.

El empresario es capaz de desarrollar una visión de conjunto y a largo plazo. Cuando inicia un negocio, no lo hace pensado en ganar algún dinero importante de aquí a poco, o librarse del jefe insoportable. El empresario piensa en grande, mira lejos, y desde un inicio trabaja en crear estructura; es decir, una base segura y confiable sobre lo cual irá construyendo a lo largo de los años.

Un emprendedor incapaz de visionar a largo plazo y desarrollar las habilidades de liderazgo necesarias para construir una organización empresarial basada en una cultura, nunca será un empresario exitoso.

La visión no puede reducirse a un producto, a un servicio, o a cualquier otra peculiaridad en la idea de negocio. Una visión empresarial trasciende a la persona que lo crea y lo inicia, se proyecta en el espacio y en el tiempo.

Una anécdota muy conocida es la de los hermanos McDonald’s. Fueron excelentes emprendedores, crearon un novedoso sistema de servicio de comidas rápida. Pero no fueron ellos los que convirtieron la marca McDonald’s en una multinacional, sino una persona con visión y liderazgo, como lo fue Ray Kroc.

De buen emprendedor a empresario exitoso

La pasión que alimenta al emprendedor es crucial para los grandes logros, pero sin la mente fría, analítica, del empresario que crea estrategias inteligentes para la sostenibilidad del negocio, el sueño de la libertad financiera se puede diluir.

Si eres un verdadero emprendedor, tienes el fuego de la libertad ardiendo por dentro y estás listo para cosas grandes, estos son 3 pasos que sugiero para ti:

1. Elige el tipo de sistema empresarial que mejor se adecue a tus expectativas y a tus posibilidades.

Existen tres tipos de sistemas empresariales, cada una con sus peculiaridades:

Las corporaciones: Es el modelo empresarial más difundido en el mundo entero y el más antiguo, que tiene en sus filas a la mayoría de las multinacionales. Incluye empresa de todos los sectores; primarios, secundario y terciarios. Las grandes corporaciones surgieron en las industrias, pero paulatinamente fueron apareciendo empresas gigantescas del sector terciario en las últimas décadas del siglo XXI.

Las corporaciones, por lo general, demandan gran cantidad de inversión. Por tal motivo, la dificultad mayor para los emprendedores enfocados en crear corporaciones suele estar relacionado con encontrar financiamiento. Incluso en caso de los startup, que por lo general pueden iniciar sus operaciones con un capital operativo no muy grande.

La franquicia: La RAE la define como «concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada».

En este caso, el empresario por antonomasia es el franquiciador o franquiciante, pero al conceder el derecho a la explotación, está concediendo también el estatus empresarial de la marca al franquiciado.

El franquiciado es dueño de la empresa en los términos estipulados, pagando los cánones establecidos. Precisamente este costo suele ser prohibitivo para la mayoría de las personas que están en busca de convertirse en dueño de un negocio exitoso.

El objetivo del franquiciante es lograr la mayor cantidad de locales, por los cuales cobra regalía. Pero ese mismo objetivo se puede trazar el franquiciado, ya que cuantos más locales abre, también aumenta sus posibilidades de lucro.

Network Marqueting o red de mercadeo: Es la última opción para construir un sistema empresarial y la de mayor crecimiento en la actualidad, siendo catalogada por expertos en economía y finanzas como una mega tendencia en la economía mundial.

¿Por qué?

Es el modelo más accesible entre los tres. No requiere una inversión importante de capital financiero para iniciar, ni trámites legales, ni costos altos de mantenimientos, ni local propio, ni empleados, ni otros tipos de dolores de cabezas muy comunes en los demás modelos.

Por esta misma razón es menospreciada entre los modelos empresariales por los empresarios tradicionales, simplemente porque no se dieron el tiempo de valorarla en su justa medida.

La segunda razón fundamental por la que este tipo de negocio está revolucionando el mercado es precisamente por la situación económica mundial que vivimos. Las personas necesitan emprender, pero no tienen capital. Necesitan aprender a emprender, pero no tienen una escuela de negocio real, y el network marketing les ofrece.

Como afirmamos al principio, ser emprendedor se está volviendo la moda y solo las redes de mercadeo tiene la capacidad para dar cabida a las masas y convertirse en el modelo empresarial por excelencia en la nueva economía interconectada.

Sin embargo, solo tú, amigo emprendedor, sabrás elegir el tipo de sistema empresarial que concuerda con tus aspiraciones y está al alcance del tiempo y dinero que estás dispuesto a invertir hasta tener un sistema funcionando para ti.

2. Conecta con las personas correctas

Una vez que decida el sistema de negocio para crear tu imperio, busca un mentor, alguien que logró lo que tú deseas y te inspira a seguir sus pasos. Busca la manera de saber todo de él y conectarte con él.

A falta de un mentor accesible a tus inquietudes y necesidades, tendrás que pagar los servicios de alguna consultora o algún coach profesional que te ayude a avanzar sin caer en los fangos del camino.
Así mismo, las otras personas correctas con las que necesitas conectar, son aquellas que te jalan hacia arriba, las que te apoyan, las que tienen sueños similares, las que leen los mismos libros, las que son optimistas como tú. No hace falta decirlo, pero aléjate del resto.

La facilidad de encontrar un mentor dispuesto a guiarte y un grupo de apoyo es parte del atractivo de los negocios en redes. Pero el networking no es una opción en el Siglo XXI, es una necesidad, porque el emprendedor que no establece alianzas estratégicas está llamado a perecer en el mercado interconectado.

3. Conviértase en un líder en su sector.

Finalmente, como afirmamos más arriba, es imposible convertirse en un empresario exitoso sin las habilidades de liderazgo. Recuerda, el liderazgo se aprende.

Necesitas convertirte en líder para encabezar con éxito los equipos de trabajo hacia el logro de las metas u objetivos. Necesitas ser líder para inspirar a la gente que conforman tu empresa a dar lo mejor de sí. Necesitas ser líder para ganar la confianza de otros emprendedores e inversionistas que trabajarán contigo e invertirán en ti.

Conclusiones

Iniciar el camino del emprendedor implica riesgos. El emprendedor necesita audacia y valentía para ir en pos de lo que solo él puede ver en su mente y hacerlo real para que otros lo vean.

Para transformar los sueños en realidad no basta con el ímpetu del emprendedor, porque las emociones positivas y el optimismo pueden desaparecer antes las dificultades inevitables en cualquier emprendimiento. Solo un conocimiento sólido y la experiencia propia y de terceros, pueden apuntalar una empresa en base a principios sólidos, que le permita sobrevivir en el tiempo.


El puente que le permite cruzar al buen emprendedor al mundo de los empresarios exitosos se llama liderazgo. No se consigue de la noche a la mañana, pero vale la pena aprenderlo desde muy temprano.

¿Me quedé corto con algo? ¿Quieres agregar algo importante? Por favor en el área de comentarios. Gracias.